Publicado por: unpaisenlasalforjas


Un país en las alforjas Comenzamos hoy una nueva variante del camino de Santiago que hemos descubierto hace pocas semanas y que nos llamó la atención desde el primer día, y no solo por ser algo nuevo, si no porque lo que hemos podido ver en algunas páginas nos ha resultado muy atractivo.

Así que descartamos el camino del Norte que era lo que ya estábamos preparando y nos decantamos por esta.

Un país en las alforjas Ayer tomamos el autobús desde Madrid a Bilbao y en apenas cuatro horitas estábamos en destino, con tiempo suficiente para ir a tomar unos pintxos antes incluso de pasar por el hotel.

Por la noche cayó una importante manta de agua que nos hizo temer por la etapa de hoy. Hemos dormido en el Hotel Gran Bilbao, un lugar bastante recomendable, con precios asequibles para la calidad de los servicios.

Hoy, ha amanecido el día algo gris, pero sin rastro aparentemente de nuevas lluvias, así que nos ponemos en marcha buscando la Catedral de Santiago de Bilbao, dónde iremos a sellar nuestras credenciales y que tomaremos como punto de partida de nuestro Camino.

Un país en las alforjas Antes ya habíamos parado a desayunar, así que empezamos a pedalear, algo tarde, pero la etapa de hoy nos permite tomsrnoslo con calma puesto que es de unos 35kms.

Un país en las alforjas La salida de Bilbao es algo incómoda, por culpa del tráfico de este lunes de locos, pero pronto tomamos el primer desvío y avanzamos por zonas tranquilas y sin tráfico hasta subir de forma abrupta unos 100 metros de desnivel Al Monte Carmelo, desde se puede observar una preciosa panorámica de la ciudad.

Todo eso que subimos de golpe tuvimos que bajarlo de la mía forma, para quedarnos otra vez a la misma altura que al principio.
Como curiosidad, ese mismo desnivel que hemos ganado y perdido en unos cientos de metros, lo tenemos que volver a ganar, pero está vez durante 30 kms.

Un país en las alforjas A partir de aquí tomamos una vía verde que nos lleva junto al río Cadagua sin separarnos de el en toda la etapa. Así que el desnivel aunque constante en subida no es demasiado alto, y se hace cómodo.

Además la belleza del recorrido, los caminos y las zonas de bosque que atravesamos hacen que la etapa se haga entretenida y divertida.

La lluvia empieza a hacer acto de presencia y nos tenemos que refugiar en una zona industrial para esperar a que escampe, aunque esta primera vez fue rápido.

Un país en las alforjas En Sodupe se nos cruzó accidentalmente una charcutería que no nos dejó escapar, así que hicimos acopio de algunas viandas ricas y un poco de pan para comer un poco más adelante.

No fue mucho más adelante, porque antes de llegar a Güeñes nos volvió a llover, esta vez con más fuerza, así que nos refugiamos bajo un árbol frondoso con una mesa de merendero que estaba ahí para nosotros.

Un país en las alforjas Después de comer y esperar un buen rato a que escapase, salimos a la lluvia para llegar al pueblo, que estaba a menos de dos kilómetros ya .

Tomamos un café y seguimos hasta Balmaseda, que ya estaba apenas a 11kms.

Ya no volvió a llover.

Una etapa bonita y completita, a pesar de ser corta, pero nos ha venido bien para ir desengrasando y acomodándonos a nuestras monturas.


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